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¿Cuánto duran unas zapatillas de running? Kilómetros y señales de desgaste

¿500, 800, 900 km? Lo que dicen las marcas y los estudios, las señales de desgaste que no fallan y por qué las espumas de competición pierden antes su ventaja.

Publicada el 27 oct 2026

Un corredor con zapatillas de running grises en plena zancada sobre el asfalto
Foto: Jakob Owens / Unsplash

Tu par favorito todavía parece nuevo, pero tus piernas empiezan a protestar. Antes de culpar al plan de entrenamiento, mira tus zapatillas: una espuma cansada no siempre se ve.

La respuesta corta

Las marcas publican horquillas, y no coinciden entre ellas, ni siquiera consigo mismas de un país a otro:

Marca Referencia publicada
ASICS (web española) 700 a 900 km
Brooks (páginas europeas) 450 a 800 km, de tres a seis meses
Salomon 500 a 800 km, unos cuatro a seis meses
On, Hoka (webs estadounidenses) 300 a 500 millas, unos 480 a 800 km

Quédate con una zona, no con una cifra: entre 500 y 800 km para unas zapatillas de entrenamiento, algo más según ASICS. New Balance, por su parte, no da ninguna cifra y recuerda que el peso del corredor y la superficie lo cambian todo. Es la respuesta más honesta.

Por qué una sola cifra no sirve

Dos corredores que hacen 600 km con la misma zapatilla no la gastan igual:

  • El peso: más carga en cada zancada, más trabajo para la espuma.
  • La superficie: el asfalto gasta la goma; los caminos castigan más la parte de arriba y los laterales.
  • La pisada: un apoyo muy de talón o un pie que se hunde hacia dentro gastan un solo lado.
  • La espuma: no todas envejecen al mismo ritmo (lo vemos abajo).
  • El uso fuera del running: caminar o pasar el día de pie con ellas también las gasta, y a menudo de forma desigual.

¿Las espumas de competición se gastan antes?

La pregunta incómoda cuando has pagado mucho por unas zapatillas con placa. Un estudio español hizo correr a 22 corredores entrenados a 13 km/h con una zapatilla de espuma PEBA (la de las zapatillas de competición) y otra de EVA clásica, nuevas y después de 450 km (Rodrigo-Carranza et al., 2024). Nueva, la PEBA era más económica. A los 450 km, las dos estaban igualadas: la PEBA había perdido su ventaja y la EVA casi nada.

No quiere decir que unas zapatillas de competición estén para tirar a los 450 km, sino que lo que las hacía más rápidas se apaga antes que el resto. Más detalles en nuestra guía de espumas y en la de zapatillas con placa de carbono.

Señales de desgaste que revisar

Pon las zapatillas sobre una mesa, a la altura de los ojos:

  1. La suela: la goma está lisa en los puntos de apoyo o gastada hasta la espuma.
  2. La mediasuela: arrugas profundas en los laterales, o un lado claramente más aplastado (la zapatilla se inclina apoyada en la mesa).
  3. El talón: el contrafuerte trasero se ha hundido o el forro está roto.
  4. Tus sensaciones: la amortiguación se nota más seca, o aparecen molestias raras después de rodajes suaves sin ningún otro cambio.

Una sola señal no siempre basta. Dos o tres a la vez, más un kilometraje dentro de la horquilla: ha llegado el momento.

Contar los kilómetros sin pensar

Strava y Garmin Connect permiten asociar un par a tus salidas y suman los kilómetros solos. Pon un aviso en la parte baja de la horquilla de tu marca: no es la hora de cambiarlas, es la hora de hacer la revisión de arriba.

Hacer que duren más

  • Alterna dos pares si corres a menudo: cada uno trabaja menos, y la rotación tiene otras ventajas (lo contamos en una próxima guía).
  • Úsalas solo para correr. Caminar y estar de pie muchas horas gastan la espuma de forma desigual.
  • Sécalas al aire, nunca en el radiador: el calor directo daña pegamentos y espumas.

Cuando llega el momento

No hace falta esperar a que la suela tenga un agujero para comparar. Si tu modelo te va bien, mira su nueva versión: en cada ficha ves los precios de las tiendas con envío a tu casa, y puedes crear una alerta para enterarte cuando baje el precio en tu talla. Las zapatillas de entrenamiento de este año están en nuestra selección de entrenamiento, y la comparación Ghost 18 contra Ghost 17 muestra qué cambia de una generación a otra.

Fuentes

Tus preguntas, nuestras respuestas

¿Cada cuántos km hay que cambiar las zapatillas de running?

Las marcas dan horquillas: ASICS España habla de 700 a 900 km, Brooks de 450 a 800 km en sus páginas europeas y Salomon de 500 a 800 km. Son referencias, no fechas de caducidad: tu peso, tu pisada y el terreno cuentan igual.

¿Cómo saber si mis zapatillas de running están gastadas?

Mira la suela (goma lisa o gastada hasta la espuma), la mediasuela (arrugas profundas, un lado más aplastado que el otro), el contrafuerte del talón (hundido o roto) y tus sensaciones: una amortiguación más dura o molestias nuevas tras rodajes suaves.

¿Las zapatillas con placa de carbono duran menos?

Lo que se sabe se refiere sobre todo a la espuma. Un estudio de 2024 midió que la ventaja de una zapatilla de espuma PEBA sobre una de EVA había desaparecido a los 450 km. No significa que la zapatilla esté muerta, sino que ha perdido lo que la hacía más eficiente.

¿Hay que cambiarlas a un kilometraje exacto?

No. El kilometraje es un aviso: al acercarte a la horquilla, revisa las señales de desgaste. Un par puede durar más y otro rendirse antes.

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