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Las zapatillas con placa de carbono, explicadas

Qué hace realmente una placa de carbono, a quién benefician las superzapatillas y cuándo una zapatilla sin placa es mejor opción.

Publicada el 20 sept 2026

Las «superzapatillas» han transformado las carreras en asfalto. Pero la placa es solo un ingrediente de la receta.

Qué hace una superzapatilla

Una zapatilla de competición moderna combina tres elementos:

  1. Una espuma muy reactiva (a base de PEBA o equivalente) que devuelve gran parte de la energía.
  2. Mucho grosor de suela, que deja a esa espuma espacio para trabajar.
  3. Una placa o varillas rígidas, a menudo de carbono, que estabilizan esa espuma tan alta y ayudan a la zapatilla a rodar hacia delante.

La espuma hace la mayor parte del trabajo. La placa sirve sobre todo para que una mediasuela tan alta y blanda sea utilizable a velocidad elevada.

A quién beneficia

Las ganancias son mayores para quienes corren a buen ritmo, del 10 km al maratón. A ritmos más lentos el beneficio disminuye y la menor estabilidad pesa más.

Los compromisos

  • Durabilidad: las espumas de competición se desgastan antes.
  • Estabilidad: una zapatilla alta, blanda y estrecha es menos estable en las curvas y con el cansancio.
  • Precio: son las zapatillas más caras del catálogo.

Las alternativas

Una zapatilla de ritmo, con o sin placa, ofrece parte de esas sensaciones en el entrenamiento, con más durabilidad y estabilidad. Guarda las zapatillas de competición para el día de la carrera.

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